The Real World Roleplay
Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 11 el Mar Jun 25, 2013 8:21 am.
Staff
Últimos temas
» y llego la cazarecompesas sexy
Mar Feb 28, 2012 3:07 pm por Agata Black

» Dirty Passion// foro hermano
Miér Feb 22, 2012 10:19 pm por Robbin Masen

» Nuevos Datos de Afiliación
Miér Feb 22, 2012 7:42 pm por John K. Deimos

» Registro de Avatares
Jue Feb 16, 2012 8:54 pm por Fabrizzio Giovany

» Reapertura: Limpieza
Lun Feb 13, 2012 4:41 pm por Omar Sharif

» Registro de Grupos
Lun Feb 13, 2012 2:00 pm por Robbin Masen

» La cazarecompensas Agata Black
Dom Feb 12, 2012 5:54 pm por John K. Deimos

» TENEBRA Designs
Miér Feb 08, 2012 6:57 pm por John K. Deimos

» Afiliados Normales
Jue Feb 02, 2012 11:35 pm por John K. Deimos

© COPYRIGHT
Diseños e Imagenes por Google, deviantART & Tenebra Designs. Todo el contenido argumental pertenece al Staff de The Dirtiest Game. Todo lo expresado aqui es propiedad de The Dirtiest Game, asi como de sus miembros y Staff.
Copyright The Dirtiest Game © [Derechos Reservados]
Afiliados Élite

Consecuencias - Capitulo 1 a 6-

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Consecuencias - Capitulo 1 a 6-

Mensaje por Robbin Masen el Dom Nov 21, 2010 7:06 am

A veces estamos tan inmersos en la vida real que no podemos mirar más allá de nuestras narices. Por el contrario la imaginación puede volar a lugares jamás pensados y hacernos creer hasta en lo más desorbitado. La ciencia es un arma mortal que se puede utilizar para el mal ocasionando graves daños.
Capitulo 1


Eran las nueve y veinte de la noche y aun estaba en la oficina, este caso cada vez se complicaba más y yo estaba a punto de volverme loca.
Faltaban 15 días para navidad sin embargo no tenia pistas certeras sobre el paradero de la pequeña Danielle. Les había prometido a sus padres que cenarían juntos en la noche buena pero ya hacia tres meses que esta había desaparecido y todavía no la habíamos encontrado.
Hacia mucho frio y estaba comenzando a nevar, no quería irme sin terminar mi croquis de los lugares por donde la habíamos buscado. Día de por medio recibíamos llamadas de diferentes partes del país alegando que la habían visto por los alrededores y siempre terminaban siendo falsas alarmas. Era como buscar una aguja en un pajar.
Al parecer se la había tragado la tierra ya que desde el día en que desapareció nadie llamo para pedir rescate o algo a cambio de la niña. Sus padres ya no sabían que hacer. No confiaban en la policía y habían contratado a dos investigadores privados, uno de esos era yo, la detective McBree. Ellos se encargaban de llamar constantemente a los hospitales y morgues de la zona dando la descripción de su hija esperando no encontrarla muerta. Hasta la fecha no había indicios de que pudiera aparecer.
Mientras trazaba líneas en el mapa de Irlanda recordaba la mañana del quince de septiembre cuando Ángela y David llegaron a mi oficina desesperados pidiendo ayuda. Su pequeña de diez años había desaparecido. Hacia exactamente treinta horas que no sabían nada de ella. Habían llamado a la policía pero estos solo dijeron que debían esperar como mínimo cuarenta y ocho horas antes de hacer una denuncia.
La mujer fue la que comenzó a hablar, describiendo a la niña de manera entrecortada, estaba muy asustada.
-Es mas alta que el promedio de las de su edad, tiene cabello largo, ondulado, de color castaño claro y ojos marrones. Es muy blanca. Su marca personal es un lunar ubicado justo al terminar su ceja derecha, es bastante grande y puede verse a simple vista. No usa anteojos, ni frenos.- Hablaba con devoción hacia su pequeña y yo escribía sin cesar tratando de imaginármela – tenia puesto el uniforme del colegio religioso al que asiste. Una pollera azul, camisa blanca y corbata azul, buzo del mismo color con el escudo bordado. Medias y zapatos negros-
En ese momento ella se quebró y rompió a llorar, por lo que continuó su marido –la última vez que la vimos fue al ingreso de la escuela cuando la llevamos como todos los días-
En lo primero que pensé fue en un secuestro por dinero ya que por la apariencia que ellos traían y el nombre del colegio al que asistía Danielle era de familia adinerada. – ¿Conocen a alguien que les tenga celos o envidia?, ¿alguien que pueda querer perjudicarlos? – pregunte cambiando de hoja, trataría de obtener la máxima cantidad de información antes de tomar una decisión.
-Pues no, claro que no- el hombre mostro signos de haberse enfadado por mis preguntas, pero debía de saber hasta el último detalle. – Lamento si lo ofendí, pero debo hacerle este interrogatorio. Piense bien si hay alguien que pueda disfrutar de verlo así, tan mal- si descartábamos esta opción ya teníamos una base de donde agarrarnos.
-Mire, nosotros somos buenas personas, trabajadores y honrados, no tenemos enemigos asique le pido que haga algo y deje de hablar tanto- yo me quede en silencio, seguía tomando nota. No quería contradecirlo ya que entendía su desesperación.
-Hare todo lo que esté en mis manos, se lo prometo- le dije poniéndome de pie para despedirlos. Me dejaron varias fotografías de la niña y se marcharon.
Me quede un rato bastante extenso sentada frente a mi escritorio mirando un punto fijo, pensando en cómo iniciar esta investigación que no tenía pinta de ser un caso sencillo.
Volví al presente y guarde el mapa en mi portafolio, sonreí con amargura asintiendo con la cabeza, este misterio sin duda había sido uno de los más complicados de mi carrera.
Subí al auto, el parabrisas estaba cubierto de nieve y al motor le costó ponerse en marcha. De camino a casa recordé el primer día de la investigación. Había ido al colegio de la niña y trate de hablar con la mayor cantidad de personas posibles. Nadie podía decirme algo en concreto. Sus compañeros no la habían visto, las hermanas religiosas alegaron que estaban dentro de la institución a esa hora y que no podían confirmar que la desaparecida hubiera asistido a clases ese día.
Sin duda querían liberarse de cualquier problema que esto pudiera ocasionarles, eran muy rectas, y muy cobardes, eso se notaba.
A pesar de todas las negativas no me marche conforme, algo mas había. Mientras estuve en el establecimiento la portera se quedo callada y con la vista perdida en el suelo, eso me llamo mucho la atención.
Al llegar a la oficina el teléfono sonó, atendí de inmediato. Era María, una mujer inmigrante que había llegado a esta ciudad en busca de comida y un techo a donde vivir. Las religiosas le habían dado hospedaje y esta se los devolvía con trabajo. Era la portera.
-Hola- me parecía un tanto extraño por la hora de la llamada – ¿Detective McBree?, soy María. No pude hablar antes con usted por eso la llamo. ¿Podemos encontrarnos unos minutos?, necesito contarle algo- se la notaba nerviosa o ansiosa y claro que quería saber de qué se trataba.
-Claro que podemos vernos, ¿quiere venir a mi oficina o prefiere un bar?- ya me había puesto de pie, estaba impaciente, quería resolver este caso cuanto antes.
-Sabe a dónde queda la cafetería Dubliners? La espero en media hora ¿puede ser?
-Si claro que lo conozco, ahí estaré, no se preocupe.-
Tome mi agenda, una grabadora y Salí de la oficina con algo de tiempo de sobra, no quería hacerla esperar, además estaba muy intrigada con lo que tenia para decirme.
Estaba sentada junto a la ventana, así ella podía verme con facilidad. Llego muy puntual. –No tengo mucho tiempo asique seré rápida, yo si he visto a la niña llegar al colegio. Cuando sus padres se marcharon llego una camioneta negra con vidrios polarizados. Un hombre alto, delgado y pelado la tomo de la mano y la subió al vehículo. Ella trato de resistirse, pero el le hablo y ella pareció tranquilizarse con eso- la mujer hablaba rápido y miraba continuamente por la ventana hacia ambos lados de la calle. Sin duda tenía miedo de ser descubierta. Mi grabadora estaba escondida ya que dude que quisiera que la usara.
-Puede darme alguna pista más? Se fijo en la patente del vehículo o darme más datos del sujeto?-
-Mire admito que me pareció extraño pero no a tal punto de ver la patente. Mi lema es “nunca ves ni escuches nada” no me gusta tener problemas, no soy de aquí y no me quiero ir- se quedo un momento callada pero pareció que se concentraba en algo – el hombre usaba lentes de sol por lo que no pude verle mucho la cara. Lo que si vi es que tenía una barba tipo candado con bigote de color oscuro – hizo una pausa y tras mirar una vez más a su alrededor concluyo –es todo lo que puedo decir, no sé nada más. Por favor no diga que estuvimos juntas y no me llame. Gracias- no me dejo hablar. Se puso de pie, se acomodo el pelo y se marcho.
Guarde la grabadora, pague el café que estuve bebiendo y me marche.
Desde ese momento todos los datos que nos habían llegado sobre el paradero de la damnificada eran falsos. La única pista que teníamos era la de la mujer inmigrante, que hasta el día de la fecha no había sido tan importante ya que era muy escaso en su contenido.
La calefacción de mi coche no andaba muy bien y no había tenido tiempo de llevarlo al taller por lo que llegue a casa congelada.
Vivía sola, a excepción de mi perro que me acompañaba en mi soledad. La casa era un desastre, papeles dispersos en todos los rincones, platos de la noche anterior sin guardar, la heladera prácticamente vacía. Llame a un delivery y pedí una pizza, sería una larga noche de conjeturas y falsas expectativas. Trataría de encontrar una pista dentro del radio de las llamadas.
Distribui todos los archivos en la mesa y solo deje un espacio para poner un plato y una cerveza. Era hora de trabajar.
En total habíamos rastreado diez ciudades completas tales como Dublin, Longford, Kilkenny, Listonel, Tuam, Roscommon, pero siempre llegábamos tarde.
Los anónimos eran más frecuentes pero menos correctos. Hasta las fuerzas armadas estaban trabajando en el caso pero ya estaban a punto de rendirse. Yo jamás podría hacer algo como eso.
Divise una especie de triangulo con una ovalo en el medio y una línea que lo atravesaba. Comencé a reír al parecer estaba tan dispuesta a encontrar una pista que había logrado hacer un dibujo con el recorrido de las llamadas.
Me quede mirando fijamente el mapa hasta que el sueño se apodero de mí y me quede completamente dormida sobre la mesa, encima de toda la evidencia.



-CAPITULO 2-
Me desperté agitada, mi intención de esa noche era trabajar hasta encontrar una solución, no estaba en mis planes dormir. Me dolía todo el cuerpo, estaba agarrotada por el frio, contracturada por la mala posición y con un dolor de cabeza terrible, sin duda había sido una mala noche.
Aun pensaba en la figura que se había formado al trazar todos los puntos del mapa. ¿Acaso de verdad tenían alguna relación? Al menos hoy tenía algo con lo que entretenerme, una posible pista que nos llevara hasta la incógnita final.
Tome una ducha para relajarme un poco y salí rumbo al trabajo. En el camino pase por el bar de la avenida principal para desayunar. Me encantaba ir a ese lugar porque era relajante y adoraba las rosquillas que preparaban ahí.
Llegue a la oficina más temprano de lo normal y todos me miraron con expresiones exorbitantes, sin poder creer lo que veían. Estaba rompiendo mis propias reglas de “trabajo hasta tarde, llego tarde” podía ver en sus rostros la pregunta de “¿se cayó de la cama?”
Me senté y desplegué el mapa, lo observe una y otra vez, esperaba algo que sabía que no sucedería nunca, deseaba que el mapa me diera la pista que necesitaba o incluso que me hablara y dijera “mira, la niña esta aquí”. Comencé a reír sola, ¿ya había llegado al punto máximo de la cordura?
De pronto sonó el teléfono, me asuste porque no lo esperaba, atendí rápidamente poniéndome seria – Hola, oficina de la detective McBree, quien habla?-
-Escuche con atención- dijo una voz masculina que se notaba distorsionada, era aguda y muy chillona, parecía una voz de niño. Sin pensarlo dos veces pulse el botón de grabación del teléfono y me quede muda escuchando. – No tengo tiempo y usted tampoco asique seré breve- mi corazón palpitaba por la intriga.
-Si, dígame estoy escuchando- dije tratando de no interrumpir.
-Yo se que busca a una niña de unos diez años, la he visto y se donde puede encontrarla, a ella o a los secuestradores-
Mis manos comenzaron a sudar, ¿sería esta una nueva falsa alarma o por fin daríamos con el secuestrador? Casi no podía hablar, sentía por primera vez desde que esto comenzó que algo bueno iba a suceder. No sabía el motivo pero estaba segura que esta persona decía la verdad.
-Si tiene información por favor tiene que decirme, hay una familia muy preocupada buscándola-
-Sí, si lo sé por eso la estoy llamando. He visto a la niña con un hombre de traje oscuro en un bar de aquí-
-Deme la dirección y nos encontramos-en ese momento me percate de que su acento era diferente al mío por lo cual deduje que no era oriundo de aquí.
-Estoy en España. Anote la dirección y dese prisa porque en cualquier momento se corta la comunicación- tenía el lápiz y mi agenda en la mano desde que había atendido el teléfono por lo que no hizo falta perder tiempo.- Dígame la dirección, aquí tengo para anotar-
-En Barcelona, lo he visto en el bar Gimlet, frecuenta todas las noches hace dos semanas y hoy lo vi con la niña, por eso llame-
Anote rápidamente todos los datos, salude y colgué. Mi corazón seguía latiendo cada vez mas fuerte, algo bueno sacaría de esta llamada. Tome mis cosas y partí rumbo a mi casa, no podía perder más tiempo, cada minuto valía en la vida de la pequeña. Ella aun estaba viva y yo la encontraría.
El trayecto hasta mi hogar no fue de lo más tranquilo ni rápido. Tuve que presenciar un accidente automovilístico en el que casi quedo involucrada por ir despistada tratando de atar cabos sueltos, eso me retraso casi una hora ya que se formo un embotellamiento el cual no me dejaba ni avanzar ni retroceder.
Por fin llegue, guarde el coche en el garaje ya que no lo utilizaría por un tiempo porque permanecería en España el tiempo que hiciera falta. Me prepare un pequeño bolso, no sabía cuánto tiempo estaría fuera pero prefería estar ligera ante cualquier eventualidad.
Llame al aeropuerto, necesitaba un pasaje para el primer vuelo que saliera, estaba demasiado apurada, pero lamentablemente las salidas estaban canceladas por el temporal, por lo que conseguí uno para la tarde del día siguiente, siempre y cuando la tormenta de nieve terminara.
Mientras cenaba un recuerdo vino como un flash a mi mente. Mi antigua amiga y colega estaba viviendo en Barcelona desde hacía cinco años y no la veía desde entonces. Quizás ella podría ayudarme y juntas aclarar esta encrucijada.
Busque en una agenda vieja su número y le marque esperando que aun lo conservara.
-Hola, detective Jane.. .¿Quién habla?-
Sonreí, hoy era mi día de suerte- Jane, soy yo Maggie, que gusto me da escuchar tu voz-
-¿Maggie? Que sorpresa, tanto tiempo, ¿Cómo estás?-
-Estoy bien, pero tengo unos problemitas con un caso que no puedo resolver. Mañana viajo hacia España, ¿aun vives ahí?-
-¿Problemas?, ¿Qué tipo de problemas? Si aun estoy aquí y me encantaría verte-
-Es sobre un secuestro que sucedió hace tres meses pero que aun no he podido resolver. Necesito de tu ayuda-
-Claro, claro, si puedo ayudarte con gusto lo hare. Cuéntame que esta sucediendo- mi amiga no cambiaba a pesar del paso del tiempo, seguía tan servicial e interesada en el mundo como siempre.
-No puedo contarte todo por teléfono, pero llego mañana a las diecinueve horas al aeropuerto, me puedes ir a buscar?-
-Oh comprendo y no te preocupes, ahí estaré-
Nos despedimos y luego me sentí un poco más relajada, con ella hacíamos un gran equipo y nunca habíamos fracasado en una investigación grupal.
No pude dormir esa noche, los nervios por el vuelo sumado a los extravagantes sueños que había tenido en donde aparecía un hombre vestido de negro, la dichosa figura que se había formado en mi mapa y la pequeña eran abrumadores. No era la primera vez que soñaba con ellos, pero esta vez apareció un ingrediente extra… Jane… ella encontraba a la niña en un descampado en perfecto estado y con una sonrisa en el rostro y yo corría al sujeto pero no podía alcanzarlo. Mientras más corría, mas se alejaba de mí.
Desperté agitada y deseando que la hora del viaje llegara rápido. La mañana había sido larga, pero por fin había llegado el momento de partir.
El vuelo fue de lo más normal, y esta vez había podido dormir sin soñar. Estaba bastante descansada al momento de arribar. Al entrar a la plataforma indicada comprobé que Jane ya estaba esperándome. Me alegre de volver a verla.

-
CAPITULO 3
-

-Cuentame todo desde la llegada de los padres de la niña- me dijo Jane una vez que nos saludamos como correspondía luego de un gran periodo de ausencia por parte de ambas.
-Pues bien, estaba en mi oficina a punto de marcharme cuando ellos entraron algo agitados…- le relate todo lo sucedido desde ese dia, incluyendo a la mujer de la escuela y la figura del mapa, el cual creía que era un disparate.
Ella estaba demasiado concentrada escuchando y tomando notas, parecía entusiasmada de verdad. -Asique… ya han pasado tres meses y nada… interesante- dijo mientras tomaba otro sorbo de café.
Habíamos ido directamente a su casa puesto que ella desconfiaba hasta de su propia sombra. –Si, asi es. Y mañana a las ocho en punto tengo que encontrarme con la persona que me llamo por teléfono, según me dijo tiene datos importantes para darme-
Seguimos hablando durante toda la noche, con cena de por medio y unas cuantas copas recordando viejas épocas. Otra vez casi no dormi nada.
La hora del encuentro llego, Jane me llevo hasta dicho bar y se quedo en el auto esperándome, estaría atenta por cualquier eventualidad.
Me sente, pedi un café y espere… casi una hora mas tarde, cuando disponía a marcharme, frustrada por lo sucedido y con menos aliento y esperanza que la vez anterior, un hombre apareció. Al verlo dude de que fuera el hombre que me habia llamado, ya que me lo imaginaba diferente, pero no podía estar segura ya que solo habia escuchado su voz. Comprobé que no estaba tan equivocada cuando este hablo –Señorita McBree?- miraba de un lado hacia otro, nervioso y me pregunte que le pasaba a la gente últimamente que siempre tenían esas reacciones.
-Si, soy yo siéntese por favor- dije señalándole la silla que tenia en frente de mi.
-No, gracias. Yo solo vengo a entregarle una nota, soy un simple cadete y me pidieron que se lo entregara en mano a usted. Ya lo hice asique ahora me voy, no quiero tener problemas- dejo un sobre en la mesa –pero…- no me dio tiempo de replicar y se marcho.
Abri el sobre con cautela y en el habia una hoja pequeña escrita a mano con letra pulcra.
“Detective:
No pude ir a la cita porque me han descubierto, quizás mientras usted lee esto yo ya estoy muerto, pero estoy seguro de que si yo cai, tarde o temprano ellos también lo harán y usted se encargara de eso.
No tengo demasiada información porque por alguna razón ya no confiaban en mi, pero de todos modos esto le interesara. Vaya al bar “Teatro Kapital” y trate de encontrar a Jared, es un hombre gordo, bastante desagradable, no le costara hayarlo, pero tenga cuidado, es gente de un entorno muy pesado, no divulgue su nombre, hable solo con el guardia de seguridad de la entrada para que la dejen pasar.
Supongo que ya habrá descubierto el triangulo de la vida verdad? Solo se eso, espero que tenga suerte y encuentre a esa y las demás niñas”.
Asi terminaba la nota, no daba mucha información y me dejaba mas dudas que certezas. ¿el triangulo de la vida? ¿Qué era eso? ¿Acaso el descabellado dibujo del mapa era la clave de todos mis problemas?
Volvi al auto en donde Jane estaba muy seria concentrada mirando al frente. El vehiculo estaba en la misma calle del bar, estacionado en la esquina, por lo que era fácil ver el movimiento de toda la cuadra.
-¿Qué sucede?- pregunte cuando me sente
-Ese auto negro que esta en la otra cuadra llego junto con nosotras, bajo un hombre que entro en el bar después de ti y salió después de ti, te miraba demasiado y hablaba por teléfono. Parece sospechoso- Mi compañera estaba paranoica o yo habia sido muy descuidada. Mire dicho vehiculo por un instante- vámonos- me dijo y se puso en marcha.
Dimos unas vueltas por varios lugares antes de llegar a destino ya que si nos seguían trataríamos de perderlos de vista.
Ya en la comodidad de su hogar le entregue el sobre y espere ansiosa a que lo leyera y me dijera algo bueno, ya sea que conocía el lugar, o al tipo, pero su rostro denotaba confusión y sospechas.
-Conozco ese bar, y se, como dice aquí que se juntan personas ligadas a la mafia, la droga y demás- se levanto de la silla y comenzó a deambular con el papel aun en la mano- ¿las demás niñas? Creo que esto va mas alla de un simple secuestro, hay implicadas mas personas… y… ¿Qué significa eso del triangulo…?-
-Debemos ir a ese antro cuanto antes, no podemos esperar mas tiempo. ¿Me acompañaras verdad?- ella asintió por lo que segui hablando- mas niñas…Si encontramos a Danielle seguro que daremos con el resto- me puse de pie y tome mi cartera volviendo a mi lugar- mira, creo que habla de esto- y desplegué el mapa con el dibujo trazado- esto se formo trazando los puntos en donde vieron a Dani, pero ahora que lo pienso también puede ser que tenga relación con las otras chicas, ¿no crees?-
Jane decidió que debíamos ponernos en marcha y tratar de sacar conclusiones y dejar de hablar de hipótesis por lo que guardamos la evidencia y nos fuimos al departamento de policía en donde ella trabajaba.
Una vez allí buscamos los archivos de las redes policiales de investigaciones de ese país y otros cercanos. Nos llevamos una gran sorpresa cuando descubrimos que habia informes de secuestros en varios países, los datos de los niños eran similares. Edad entre ocho y diez años, familia de buena posición económica, si pedido de rescate. Las descripciones físicas eran diferentes, peo luego de leer y releer los legajos descubrimos un pequeño detalle bastante interesante. Todos tenían una mancha de nacimiento a un costado del ombligo. Jane y yo nos miramos atónitas. No podía haber tanta coincidencia, esto iba mas alla de secuestros infantiles, y nosotras llegaríamos al meollo de la situación.
-llamare a Angela para corroborar ese dato- dije tomando el teléfono y discando su numero.
-Hola, habla la detective McBree, quería hacerle una consulta. ¿Por casualidad su hija tiene una mancha de nacimiento en alguna parte de su cuerpo?-
-Hola. Si, si tiene una en el ombligo… ¿pero porque me pregunta eso?- la mujer se puso nerviosa de inmediato, no le agradaba demasiado mis llamadas- ¿ya han encontrado a mi bebe?- mire a mi compañera y levante el dedo pulgar indicándole la afirmación, ella comenzó a escribir rápidamente y yo continue hablando –señora, estamos cada vez mas cerca, pero aun no la hemos encontrado, trate de calmarse y recuerde mi promesa- colgué con una angustia que oprimía mi pecho al escucharla llorar de esa manera.
Sacamos copias de todos los archivos y antes de irnos logramos hablar con Adam, un comisario amigo de Jane que nos paso el dato de que hacia un año que habían comenzado los secuestros y que aun no habían logrado dar con ningún niño. Toda la policía estaba en esa investigación aunque ya estaban a punto de dar por cerrados algunos casos, los mas viejos.
Nos inundo la indignación al escuchar esto, ¿Cómo podían cerrar un caso cuando dia a dia aparecían nuevas denuncias por desapariciones?.
Nos quedamos una media hora mas hablando con Adam sobre el asunto, pero le no pudo brindarnos mas información, ni siquiera sabia que significaba aquel extraño dibujo que le mostramos. De todos modos se puso a nuestra disposición para cuando necesitaramos de su ayuda, el quería colaborar. Deseaba develar el misterio, estaba en riesgo su carrera y además le daba mucha pena por esas familias que la estaban pasando tan mal.

CAPITULO 4
Estábamos convencidas de que encontraríamos pistas o respuestas en la discoteca por lo que nos pusimos manos a la obra y nos arreglamos para salir.
No solía vestirme de manera provocativa, incluso no frecuentaba esos lugares pero el asunto era serio por lo que deje mis costumbres a un lado y me vesti. Me puse un pantalón de cuero negro, bastante brilloso con el que se demarcaba mi figura a un grado extremo, las botas me hacían más alta, debía de parecer una mujer sensual. La blusa me la presto Jane, hacia juego con mi lencería de encaje y se dejaba ver parte de mi escote. Jamás había salido vestida de esa manera, parecía una mujer de la noche y a pesar de que sabía que era por trabajo me avergonzaba mucho de que me vieran así.
Jane por su parte no estaba nada mal, tenía un vestido muy corto pegado al cuerpo, demasiado sensual y llamativo. Traía zapatos de tacón y se había maquillado de una manera genial ya que aun tenia rostro de adolescente y eso nos podía jugar en contra.
Salimos en un coche y lo aparcamos a unas cuadras del lugar en cuestión, era por simple precaución ya que ella era muy conocida en la ciudad.
Por supuesto no pasamos inadvertidas entre medio de los hombres que aguardaban para entrar, pero estábamos bien focalizadas en el objetivo como para perder tiempo en sus piropos.
El guardia de seguridad era un hombre alto, musculoso y bien entrenado. Su seriedad me causaba gracia, pero no podía demostrarlo en ese momento.
-Hola guapo, queremos entrar- dijo Jane acercándose más a él y hablándole cerca el oído.
-Tienen invitación?- dijo sin siquiera mirarla.
- No pero somos amiguitas de Jared- dije esta vez yo poniéndome muy cerca de èl, no estaba segura de actuar bien ni de que me creyera, pero sonreí al ver que esta vez si nos miraba y con expresión sorprendida pero precavida.
- Ah! Si son amigas de Jared pasen, el está al final del pasillo- le hice un gesto a mi compañera y entramos rápidamente antes de que lo pensara unos instantes más y comenzara a indagarnos.
El lugar era enorme, tenía una pista de baile a un costado en donde se veían chicas encima de los parlantes. La barra de bebidas al costado con cuatro bármanes expendiendo alcohol en todas direcciones. Y en el centro había varias mesas ocupadas por jóvenes que se reían y tomaban sin parar.
Avanzamos con cautela hacia ese sector y comprobamos que, como había dicho el guardia, Jared, un hombre obeso y con aspecto desagradable estaba sentado solo, justo en la última mesa.
Al llegar junto a él me di cuenta de que lo más repugnante que tenía era su bigote de morsa, el cual tenía una mezcla de colores que variaba entre el rojo, blanco, gris y negro.
Nos sentamos a cada lado de él de forma sensual y nos acercamos para hablarle mejor.
-Hola bombón, ¿que haces por aquí tan solito?- dijo Jane mientras a mí se me removía el estomago –quieres un poco de compañía femenina?- El hombre abrió los ojos de manera exuberante y sonrió satisfecho al vernos. Extendió sus brazos colocándolos en nuestras espaldas.
-Claro que me encantaría la compañía de dos mujeres tan hermosas como ustedes- nos apego mas a él –tengo ganas de divertirme hoy-
- Nosotras también queremos divertirnos, hacer una fiesta pero… algo mas intima- dije mirando el lugar en general y luego colocando una de mis manos en su barriga comenzando a recorrer su pecho con un dedo- No tienes algún lugar más… no se…. ¿privado?- concluí y mire a Jane expectante esperando llegar a un buen lugar.
- Por supuesto que si mi amor, vamos arriba que ahí está mi oficina- “bingo” pensé con entusiasmo, eso era lo que necesitábamos.
Se puso de pie y nos extendió la mano para que hiciéramos lo mismo. Ambas lo seguimos con una sonrisa en el rostro. Caminamos por entre medio de la demás gente y subimos unas escaleras que se bifurcaban; para un lado había otra barra con sillones que formaban el reservado y para el otro lado había un pequeño pasillo con una puerta blanca al final.
Esperamos a que abriera y los tres entramos. Era un lugar dentro de todo agradable, pero muy desordenado.
-Bienvenidas a su nidito de amor chicas- nos dijo dándonos unas nalgadas en el trasero. Tuve que contenerme con todas mis fuerzas para no darle su merecido. Jane parecía más entrenada para este tipo de acciones ya que ella se lo devolvió con una caricia en el rostro.
Miraba el lugar de arriba hacia abajo tratando de ver algo que me llamara la atención, pero al parecer era una simple habitación de paso.
El sin dudas quería jugar y nosotras cumpliríamos a esa petición, aunque claro no teníamos el mismo concepto de esa palabra. Llevaba mi arma escondida en la bota y Jane tenía un par de esposas escondidas en su cartera.
El momento del show había llegado. De una manera muy sexy me quite el abrigo dejando ver parte de mis pechos, el gordo se puso como loco de entusiasmo y tomando el control remoto de la mesa puso música. – Baila para mi muñeca- dijo haciéndome girar sobre mí misma. Hice unos pasos sensuales mientras él se sentaba en una silla y Jane le hacía unos masajes en la espalda esperando el momento justo para actuar.
Me acerque a Jared y lo bese, me dio mucho asco pero seguí mientras sacaba el arma y se la pasaba a Jane, ella la sostuvo un momento mientras yo tomaba aire. El hombre me tomo por la cintura pasando sus manos por mis pechos, no podía hacer otra cosa más que sonreír. Volví a besarlo y en ese momento ella le pego con el revés de la pistola en la cabeza dejándolo inconsciente.
-Por fin- dije separándome de él, este tiro la cabeza hacia atrás con los ojos cerrados. Inmediatamente después lo esposamos a la silla.
-Espero encontrar algo bueno aquí, o no me podre dormir por la repugnancia que me causo besar a este desgraciado.
-Amiga piensa en las niñas- me dijo poniéndome la mano en el hombro. Cerré los ojos y divise la carita tierna de Danielle y asentí con una sonrisa.
-Tienes razón, vamos a trabajar- lo dejamos “reposar” mientras que nosotras revisábamos la habitación. Unos minutos más tarde Jane me hablo, su voz denotaba entusiasmo por lo que me di la vuelta y me dirigí hacia ella.
-Maggie, creo que esto te va a gustar. Mira!- señalaba una caja fuerte, que estaba escondida detrás de un cuadro de mujeres desnudas. Cuando estaba alejándome de ese lugar volvió a señalar el lugar –lo has visto?- me pregunto y yo la mire atónita, me acerque una vez mas y una sonrisa se dibujo en mi rostro.
El dichoso dibujo estaba plasmado en una calcomanía y pegado en la tapa de la caja de seguridad, pero tenía algo diferente.
Era parecido al dibujo que veíamos constantemente aunque estaba más detallado y tenía unas siglas incrustadas. Eran tres letras FVS. El problema ahora era descubrir la incógnita que envolvía a todo el diseño.
Le tome una fotografía con mi teléfono y seguí revolviendo los cajones mirando de tanto en tanto a Jared para comprobar que no despertara. Si encontraba la clave para abrir la caja seguramente encontraría las pruebas que necesitábamos.
En el tercer cajón de un pequeño escritorio que tenia a un costado había una tarjeta de presentación con varios números colocados en forma de círculo, hice una sonrisa y exclame -¡Eureka! Jane lo encontré- estaba completamente segura de que esos números eran la clave de acceso.
Con las manos temblorosas y mi amiga a mi lado comenzamos a marcar cada número. 1…4…5…9…6…4… el sonido de que la caja se había abierto me hizo aumentar la adrenalina.
En su interior había sobres, cartas, carpetas, dinero y un arma. Sacamos todas las cosas con cuidado y luego de colocarla en el escritorio le tomamos mas fotografías. Abrimos la primer carpeta, en ella había fichas con nombres y fotos de niños, cada una documentaban el nombre, la edad, nacionalidad, domicilio y un último detalle, una inscripción que decía “marca de la vida en lugar correcto”. La mayoría solo decían “si” pero había un par que estaban marcadas con rojo y con la inscripción “defectuoso, revisar”.
En ningún lado estaba la foto de Danielle, eso me desesperaba un poco ya que si ella no aparecía, las pistas volvían a cero.
-No puede ser que no este, todo coincide, debe de estar en alguna otra parte de esta habitación- Jane trataba de alentarme y seguía buscando a ciegas sin encontrar nada mas.
Un momento de desesperación se apodero de mi y corrí hasta el sujeto y le pegue una cachetada –maldito infeliz, ¿porque me complicas todo?, dame una pista- el hombre se movió unos centímetros en el lugar aun inconsciente, y pude ver que un papel blanco sobresalía desde el interior de su chaqueta.
La abrí con cuidado y tome la hoja extendiéndola y viendo que era la ficha de Dani. Sonreí- ¡gracias gordo!- dije y le di una palmadita en el pecho.
-La evidencia es suficiente, debemos irnos- le acerque el papel para que ella pudiera observarlo.
-Llamare a Ethan para que traiga refuerzos, este se va con nosotros-
Jared estaba a punto de despertarse, se notaba por cómo se movía, me coloque en frente de él, necesitaba respuestas y de manera urgente.
-¡Buenos días bella durmiente!- dije de manera muy sarcástica mientras que mi compañera le apuntaba con el arma desde el costado derecho.
Al escucharme quiso ponerse de pie y en ese momento se dio cuenta de que estaba esposado y su rostro de furia se encrispó. – ¿Que me hicieron perras del demonio?!- grito con fuerza- ¡sáquenme de acá!
-Eso te pasa por calentón guapo- respondí acariciando su rostro. Esta era la parte divertida para mí, cuando por fin agarrábamos a los malos.
-Yo no hice nada, ¿Por qué me hacen esto?, ¡no saben quién soy yo!- trataba de zafarse pero tanto él como nosotras sabíamos que no podría escapar.
-Exacto, no sabemos quién eres, por eso ahora vas a comenzar a hablar- Jane se acerco unos pasos más sin dejar de apuntarle -¿Por qué tienes estas fotos?, y más te vale que digas la verdad- sentencie muy cerca de él.
-No voy a hablar, no tengo nada para decir. Las voy a denunciar por secuestro y privación de la libertad- estaba furioso y eso me hacía mucha gracia.
-Que bien que lo mencionas porque la policía viene en camino- sus ojos brillaron y su semblante cambio de frustración a miedo- ahora dinos, si no la quieres pasar mal de verdad. ¿De dónde sacaste esto? ¿Qué es y porque lo tienes?- ya me estaba cansando del jueguito.
-De verdad no sé nada- el miedo lo estaba aflojando- solo recibo ordenes por teléfono y busco esos sobre en un locker en un estudio fotográfico- temblaba- nunca he visto a esas niñas, solo le paso la información a Roger, un colega…-
Se quedo mudo, al parecer ese tal Roger le asustaba aun más que nosotros- ¿cómo encontramos a Roger?- pregunto Jane acercándose aun mas- Danos una dirección o un número de teléfono y no me hagas apretar el gatillo-
-Por favor no me mates. Yo solo cumplo órdenes. En la agenda que está ahí arriba se encuentran sus datos, no sé nada más. Lo juro.-
Ahora estaba convencida de que no sabía nada más. En ese momento escuche el ruido de la sirena –el juego termino guapo, estas arrestado- le dije todos sus derechos como era costumbre. Al terminar cinco policías armados entraron a la habitación seguidos por Ethan.
Tres se llevaron a Jared y dos guardaron las pistas para llevárselas- ni se te ocurra llevarlas a la comisaria, eso va a mi archivo. Después de leerlo lo llevo yo- le dije a uno de los oficiales tomándolo por el brazo.
Una vez que todo se calmo Jane y yo nos dispusimos a marcharnos. Tomamos los abrigos y Ethan se quedo mirándonos de pies a cabeza, de a una a la vez, deteniéndose más lentamente en Jane – ¡guau chicas! Esto no se ve todos los días, quién lo diría-
-Cállate Ethan- dijimos las dos al unísono riendo. Salimos del lugar con la tranquilidad de que había sido un buen día.


-CAPITULO 5-
No me podía dormir, la cara de Dani se me aparecía constantemente y luego la figura a la cual debía de descifrar cuanto antes. Jane a mi lado daba vueltas, quizás tampoco podía dormir bien, o tal vez estaba soñando algo muy interesante. Me levante sigilosamente y fui hasta la cocina para prepararme un te, algo que me relajara un poco. Había sido un día muy largo y con muy buenos resultados para la investigación.
Me acerque a la mesa, estaba abarrotada de cosas. La información vieja que yo tenia, la que habíamos traído de la estación de policía y por ultimo la que habíamos confiscado esa noche. Era demasiada información pero con poco contenido por ahora, ya que no había una conexión exacta mas allá del hecho del secuestro en si y de las manchas de nacimiento.
Me puse a hojear nuevamente cada carpeta mientras tomaba mi te. Descubrí que en el membrete de todas las hojas del gordo estaba la insignia. Eso me estaba perturbando de una manera inimaginable, ¿Por qué no podía revelar su significado?
Estaba tan concentrada en mis pensamientos que no escuche a Jane cuando se acerco – ¿Tu tampoco puedes dormir eh?- me dijo con una sonrisa mientras que se acercaba a la cocina. -El agua esta caliente por si quieres un te- dije mientras la miraba con expresión de cansancio.
Se sentó a mi lado y se puso a revisar las fichas, luego de verlas una y otra vez por fin hablo –creo que hay algo mas de lo que nos estábamos perdiendo. Mira, todos los IC son mayores a ciento treinta, eso sobrepasa a la media normal – tome las fichas y comprobé lo que mi amiga decía –o sea que es una segunda característica, todos los niños son muy inteligentes-
-Exacto, lo que me hace pensar es que esta organización por algún motivo busca solo niños sabios, pero aun no comprendo lo de la mancha ¿Qué tendrá que ver eso? ¿Será algo genético?- Jane divagaba mientras daba vueltas por la sala. Ya había recordado su manía por pasear cuando sacaba conclusiones o realizaba hipótesis.
En ese mismo momento sonó el teléfono, ya eran las ocho de la mañana y no nos habíamos dado cuanta. –Chicas- era Ethan y su voz denotaba buenas noticias. Habíamos puesto el altavoz para escuchar las dos.- pudimos hacer hablar al tipo, tengo la dirección de la casa de fotografía y la llave del locker- nos miramos con Jane y chocamos nuestras manos, eran muy buenas noticias. –Lo único malo Maggie es que a la niña esa Danielle la trasladaran, pero no sabía a donde ni cuando, ese era el motivo por el cual Jared tenia el papel en su bolsillo- me quede helada y me caí literalmente en el sillón. Ya no teníamos tiempo, no sabíamos porque la trasladaban y que era lo que sucedería con ella.
-Ahora vamos a buscar la llave- dije impaciente.
-No, no… esta vez las acompaño yo, me pareció muy imprudente lo que hicieron anoche. Es muy peligroso- volvimos a mirarnos y comenzamos a reír, no podía creer lo sobre protector que había resultado.
-¿Somos policías recuerdas? Estamos preparadas para ese tipo de situaciones- dijo Jane, pero luego agrego- te esperamos, pero date prisa- y colgó antes de que el interlocutor pudiera protestar.
Inmediatamente después nos fuimos a cambiar. Ethan no nos hizo esperar demasiado ya que veinte minutos más tarde estaba golpeando la puerta. No lo dejamos entrar, salimos directamente arrastrándolo hacia el auto- estamos con tiempo de descuento, después tendremos tiempo de saludarnos y charlar. Andando- no es que fuera grosera pero tenia un palpito y esos nunca fallaban, además con la información que me había proporcionado no teníamos ni un minuto de sobra.
Íbamos de camino cuando Ethan por fin hablo –chicas, ¿Cuándo haremos una salida de compañeros y se vestirán como anoche?- pregunto riendo por lo bajo. Yo lo mire por el retrovisor, ya que estaba en el asiento de atrás levantando una ceja levemente.
-Nunca- respondimos al instante las dos riendo junto a el.
-Fue único y exclusivo, jamás volverás a vernos así. Bueno por lo menos a mí- dije y volví a reír al mirar la expresión triste que mostro al hacernos un puchero, luego volvió a la normalidad.
-No puede ser, siempre me pierdo las mejores noches. Chicas, no volveré a separarme de ustedes- dijo guiñándonos un ojo, pero mirando de reojo a Jane. Ambas volvimos a reír. Me parecía un hombre simpático y divertido, con el que me gustaría trabajar y conocer mas, seria divertido salir un día, después de resolver el caso.
La alegría duro poco ya que en breve llegamos a la dirección que pudimos sonsacar del interrogatorio. Entramos con cuidado, no sabíamos con que nos podíamos encontrar.
-Buenos días, ¿Qué están buscando?- dijo un muchacho joven, muy alto y con cara de aburrido, sin duda era el vendedor y no había tenido un día muy agitado.
-Hola necesitamos abrir un locker, aquí esta la llave. ¿Puede indicarnos a donde esta?- dijo Ethan y entrego la llave la cual tenia un llavero con el diseño que ya conocíamos.
El hombre se puso un poco nervioso y dudo por unos segundos – es extraño que vengan ustedes, solo Jared esta autorizado a abrir esa caja- dijo sorprendido pero de todos modos salió de detrás del mostrador –pero si tienen la llave, debe de ser por algo… Por aquí por favor, síganme-
Entramos a una pequeña habitación donde las paredes estaban recubiertas por esos casilleros escolares todos de color gris y de un tamaño preferentemente pequeño. El hombre nos señalo cual era la que buscábamos y se marcho.
Ethan fue quien se adelanto y la abrió. En su interior solo había una hoja y una lapicera. La saco inmediatamente y comenzó a leerla en voz alta, no era muy larga.
“olvídense de todo esto y no sigan molestando, no es de su incumbencia. A menos que quieran terminar muertos. No es broma, regresen a sus vidas y no les pasara nada. Nosotros no estamos haciendo nada ilegal, NO SE METAN”.
La amenaza era más que clara, pero por nada del mundo dejaría de investigar. De que me servía vivir si había tantos niños perdidos. Quizás heridos, hambrientos o hasta muertos.
Revise el locker de arriba abajo y solo encontré el block de notas de donde habían sacado la hoja para la nota, y unas calcomanías de la supuesta organización. Tome lo que había y lo guarde en mi bolso. Cerramos todo y volvimos a la administración.
-¿Quién vino antes de nosotros y abrió esa puertita?- dije indignada.
-No puedo darle esa información, es privado- la ira me inundo y me abalance sobre el muchacho tomándolo de la camisa – ¡¿como que es privado?! ¿No ves que somos policías?, dame esa información o te llevo detenido- Jane me sujeto del brazo para que lo soltara y volviera a mi posición anterior.
-Lo lamento señora, pero no sabemos los nombres de los dueños de cada locker, solo conozco a Jared y el hace tiempo que no viene-
-Déjalo Maggie, no vale la pena seguir indagando, el no va a decirnos nada y no podemos seguir perdiendo tiempo- dijo Jane que aun me sujetaba el brazo.
Lo libere y Salí del local sin saludar, con la rabia marcada en mi rostro. Habíamos retrocedido nuevamente en el caso y el tiempo se nos agotaba drásticamente. Mis compañeros salieron detrás de mí con las caras serias.
-Magg tranquila, ya encontraremos algo, no te preocupes- Jane me apoyo la mano en el hombro. Eso fue lo que desato por completo mi furia. Me di la vuelta para mirarla a los ojos. Estos ya estaban de color rojo, o me podía controlar.
-¿que no me preocupe? Hay un montón de niños secuestrados, padres destruidos y una organización haciendo cosas que aun no sabemos. ¿No escuchaste que a Dani van a trasladarla?, ¡y tu me dices que me quede tranquila! Hemos vuelto atrás con las pistas ¿y dices que no me preocupe?- mi tono era sarcástico, enojado y malhumorado. Estaba gritándole a mi amiga en el medio de la calle y todo por un idiota que no me quiso dar una información. Me temblaban las manos, debía de tranquilizarme cuanto antes.
Observe el rostro triste y de disculpa de mi amiga y unas lagrimas corrieron por mi mejilla. Ethan rápidamente se acerco a mí y me abrazo. En ese momento no me pude contener y comencé a llorar a viva voz.
-Lo lamento Jane, no debí hablarte así- dije aun entre los brazos del chico.
-Se que estas pasando por un momento difícil, asique por esta vez pasa- dijo con una sonrisa tierna.
Asentí y me separe un poco de Ethan y pude comprobar que ellos tenían las manos juntas. La situación se había tornado difícil para todos.
-Volvamos a la estación y ahí pensamos en algo mientras tomamos un café- siempre trataba de animar los momentos complicados, haciendo del caos un simple inconveniente y en verdad se lo agradecía.
Llegamos a la estación y fuimos directamente a su oficina. Mientras preparábamos las pruebas una vez mas hablábamos de lo ocurrido. No podía creer que volviéramos a cero cuando estábamos a punto de descubrir la verdad.
Toma la lapicera de mi cartera y comencé un croquis de los últimos hechos –deberíamos volver al bar para ver si nos quedo algo sin revisar- dijo Jane, se la notaba cansada y apenada aun. Me sentí muy mal por ella, pero no solo por lo sucedido anteriormente sino por haberla involucrado en este asunto.
-Hemos revisado todo después de ustedes pero no encontramos nada mas- dijo Ethan pensativo.
Mientras tanto yo miraba las fotos de los niños buscando una señal de su paradero. Como era de costumbre, me golpeaba la cabeza con la lapicera de manera suave pero como intentando que las ideas surgieran, hasta que en un momento me quede estática como una piedra. Una lamparita se prendió en mi cabeza – ¡la lapicera!- exclame en un tono bajo pero ambos pudieron escuchar - ¿la lapicera?- preguntaron atónitos mientras yo la colocaba en el centro de la mesa para que pudieran verla. Ahí estaba el secreto, y lo habíamos descubierto.
La observamos detenidamente y ahí estaba la dirección del lugar de donde provenían los pedidos de secuestro y demás. Ya los teníamos.
-Vamos, vamos- exclame poniéndome de pie y tomando mi bolso.
-Espera, espera- dijo Ethan tomándome la mano- deberíamos de organizarnos-
-¿Qué quieres esperar?, aquí están, debemos darnos prisa- estaba eufórica.
-Nooo, primero pidamos refuerzos y vayamos en un grupo comando. Recuerda la amenaza- ya había olvidado eso y lo cierto era que mucho no me importaba, quería atraparlos cuanto antes.
Tuve que aceptar su consejo ya que Jane opinaba lo mismo que el y no me dejaban salir del establecimiento. Me fastidiaba que se pusieran de acuerdo de esa manera.
Una hora mas tarde, que para mi fue eterna, nos dispusimos a salir hacia el dichoso lugar. Nos acompañaban dos patrulleros y otros tres iban en camino desde otros puntos de la ciudad. Llegamos unos minutos después y los tres irrumpimos en la recepción, era un espacio amplio en donde había unos cuantos sillones con una mesa ratona en medio y varias revistas. Avanzando por un pasillo había varias oficinas que parecían lujosas, colocadas en espejo tanto de derecha como de izquierda. Al final del pasillo se veía una puerta con la inscripción “LABORATORIO” y mas abajo otro cartel decía “PROHIBIDO EL ACCESO A PERSONAS AJENAS AL ESTABLECIMIENTO”.
En el lugar había varias parejas y personas solas sentadas en los sillones, conversando tranquilamente hasta que al llegar nosotros se quedaron todos callados observándonos. Nos acercamos a una mujer que nos dijo que ese era un laboratorio de análisis clínicos, que era muy prestigioso y que no veía nada malo en el servicio. Esa respuesta no me convencía demasiado por lo que seguí indagando.
-¡Policía!- dije mostrando mi placa a otra mujer, esta tenia la insignia de “secretaria” – tengo que hacerle unas preguntas- a ella no pareció alegrarle mucho nuestra presencia.
-No tengo nada que responder, este es un establecimiento privado en el cual se realizan exámenes clínicos. ¿Qué puede querer la policía aquí?-
-Ya sabemos que es un laboratorio pero que mas hay?- no iba a revelar mi información ya que debería ser ella la que lo hiciera.
-No señora, aquí no hay nada mas- Jane me toco y me pidió que me corriera para que habláramos en privado –pregúntale por el símbolo. Mira la puerta del laboratorio- efectivamente el logo estaba plasmado reluciente en la puerta.
-Dígame, ¿ha visto esto alguna vez?- dije sacando de mi cartera una copia del dibujo que habíamos sacado de los archivos. Se suponía que si estaba colocado ahí, ella debía de conocerlo, a menos que nos mintiera.
-No, jamás lo he visto- dijo con nerviosismo marcado en su rostro.
-¿Como que no? Si esta allá- dije irritada, como podría tener el descaro de mentirme de esa manera teniendo las pruebas a la vista.
La mujer comenzó a hablar sola, o eso es lo que nos pareció en un primer momento, ya que nos aparecieron tres hombres enormes, musculosos y con cara de pocos amigos. Estaban dispuestos a sacarnos del lugar.
Del mismo modo los refuerzos nuestros entraron y se enfrentaron con los guardias de seguridad, reduciéndolos y llevándoselos a ellos y a la mujer.
Las demás personas se asustaron y se pusieron de pie preguntando que era lo que sucedía.
-Esto es un allanamiento y todos ustedes tendrán que prestar declaración si no quieren quedar detenidos- dijo Ethan sacando su placa y luego su arma. Se armo un alboroto mientras el y Jane hablaban con cada persona, mientras yo miraba fijamente la puerta del laboratorio.
Al terminar con el ultimo testigo nos reunimos los tres una vez mas.- todos dicen lo mismo, es una clínica de laboratorio sin una pisca de malos pensamientos con respecto a este lugar- me lleve una desilusión pero en el fondo no creía que la gente cooperara demasiado.
-Siguiente objetivo… la puerta…- dije mientras nos encaminábamos hacia allá.

-CAPITULO 6-
Como era de suponer la puerta estaba cerrada con llave, por lo que no dude en abrirla con un disparo. Adentro había un hombre guardando unos papeles en un maletín. Estaba apurado y le temblaban las manos.
-Alto!, ¿A dónde cree que va?- pregunte apuntándole. Este se quedo estático y levanto los brazos con las manos extendidas.
-No disparen, yo no hice nada- dijo asustado.
-¿Qué estas guardando en ese portafolio?, abrilo para que podamos ver- dijo Jane.
-¡No!- dijo con gran potencia –esto es propiedad privada y no pueden tocarlo.-
-No me hagas reír querés! Abrilo antes de que se me acalambre el dedo y gatille- mi sarcasmo se mezclaba con la impotencia y la rabia.
Ethan en una jugada rápida mientras el sujeto hablaba se coloco detrás de el y lo tomo de los brazos reduciéndolo. Cuando yacía en el suelo volvió a decirle –empezá a hablar porque estas damas son rudas- y luego le guiño un ojo a Jane, la cual se ruborizo.
Sonreí internamente ante la acción del muchacho teniendo unos pensamientos poco probables en los cuales ellos estaban relacionados. Desperté de ese ensueño unos segundos después, ya que estábamos en una situación limite, no podía permitirme colgarme con cualquier cosa.
Al estar esposado no podía escapar por lo que seria más fácil hacerlo hablar.
-Te haremos algunas preguntas, si cooperas seremos indulgentes con tigo y podremos ayudarte cuando estés en prisión- era cuestión de asustarlo para que soltara la lengua.
-Yo no soy culpable de nada, soy un simple bioquímico que trabaja en un laboratorio de análisis clínico-
-Si no sos culpable, ¿Por qué estas tan nervioso?- pregunto Ethan
-¿Y por que guardabas todas esas cosas en el maletín y no querés mostrarnos?- dijo Jane
-¿Y por que te quisiste escapar?- concluí yo.
-Estoy nervioso porque… porque me esposaron así como así. Esos eran papeles míos, de estudios confidenciales que había hecho. ¿Escapar?... eh… es que me asustaron- respondió todas las preguntas de manera acelerada y trabándose al hablar.
-Si no tenés nada que ocultar revisaremos esos papeles ahora mismo- dije mientras abría el maletín.
-¡No!- grito nuevamente –es que… hay personas que no quieren que otros miren sus archivos-
-¿Ah si?, que interesante. Pero nosotros somos policías por lo que podemos mirar todo- saque varias carpetas y las coloque sobre el mostrador que tenia en frente que era donde realizaban los tratamientos para cada análisis. El hombre trataba de zafarse, estaba desesperado. Se notaba que eran muy importantes y confidenciales los papeles.
Abrí una y me leve una gran sorpresa. Había una hoja escrita en computadora con la foto pegada de uno de los niños desaparecidos.
-Yo conozco a este niño, hablá ahora si no quieres que sea peor.-
-No pienso decir nada, lo único que se es que estas muerta, no vas a vivir para contar lo que viste acá- comenzó a reír.
Me molesto demasiado lo que dijo pero no me asusto, siempre decían lo mismo y aquí seguía yo, viva y mas fuerte que nunca. A Ethan también pareció molestarle por lo que antes de que alguien dijera algo mas le pego una trompada en el centro de la nariz –No vuelvas a hablar así ¿ok? –le dijo agarrándose la mano.
El tipo Porfirio un grito ahogado y la sangre comenzó a fluir.
-Jane, Ethan… miren esto- dije haciéndoles una seña con la mano.
Ellos se acercaron y yo leí en voz alta –Sakura Hatsumi, diez años, cabello castaño, largo hasta el omóplato, tés blanca, altura un metro veinte centímetros, usa anteojos. Mancha de la vida normal. IC ciento treinta…- me quede callada con lo ultimo, era un numero muy elevado.
-Estoy sangrando y este idiota me quebró la nariz, ¿No van a hacer nada?-
-Si, tenés razón, “lo lamento”- dijo Ethan lo mas sarcástico que pudo y llamo por radio a dos policías mas para que lo vinieran a buscar. El protesto pero aun así se lo llevaron.
Deje ese archivo, tome otro y leí –Elizabeht Forth. Edad doce años, cabello pelirrojo, rizado por encima de la cintura. Tés trigueños. Altura un metro treinta y cinco centímetros. Mancha de la vida normal. IC ciento cuarenta.- se describían mas datos de su familia, lugar de residencia y demás, pero los datos leídos fueron los que verdaderamente me llamaron la atención, no solo por la información que contenían t la foto de los niños sino por como estaban resaltados esos datos.
-Hay muchos archivos mas y todos tienen dos características iguales… la marca de la vida y el IC superior a los ciento veinte…- Jane expresaba las conclusiones que a mi se me formaban en la cabeza.
-Son todos niños superdotados- dijo Ethan sorprendido.
-Bueno propongo que nos llevemos toda esta información a tu casa y comencemos con las verdaderas conclusiones. Mañana interrogaremos nuevamente al bioquímico. Estamos a un paso de saber la verdad- dije entusiasmada mirando a Jane principalmente.
Volvimos a guardar todo en el maletín mientras que algunos policías revisaban el resto de las oficinas sin encontrar nada comprometedor, el resto del edificio estaba limpio de pruebas que hiciera que clausuráramos el lugar.
Salimos despacio caminando lentamente por el pasillo observando con detenimiento cada oficina. Parecía un lugar seguro, sin peligro alguno, eso me parecía extraño. Cerramos la puerta detrás de nosotros y al dar un paso mas hacia la calle sentimos un ruido de vehículo y una voz que decía –¡ahí están!- los tres miramos para ambos lados y vimos una (trafic) pasar por enfrente de nosotros a gran velocidad con un hombre en la puerta trasera que comenzó a dispararnos.
Yo me tire al suelo rápidamente y grite -¡cúbranse! Saque mi arma lo más rápido que pude pero no logre alcanzarlos. Por su parte Ethan había tirado a Jane y estaba encima de ella resguardándola.
La camioneta desapareció unos segundos después sin dejar rastro.
-Esto se pone feo- dijo mi amigo poniéndose de pie con cuidado, manteniendo el arma en lo alto y ayudando a su compañera a levantarse también.
-Esto no me detendrá, pero ustedes son libres- dije sin mirarlos, aun con el arma apuntando hacia el lugar en donde había doblado la camioneta.
-No digas tonterías y vámonos, tengo hambre- dijo Jane dejándome con la boca cerrada.
El viaje fue rápido y silencioso, yo no quería volver a mencionar lo sucedido ya que mi opinión era que ellos debían de dejar este operativo antes de que se volviera más peligroso, pero claro ellos no querían dar el brazo a torcer.
Llegamos a la casa y vimos a los bomberos y a varias personas sobre la vereda mirando atónitas. Parecía como si todo estuviera calmado, pero era extraño ver eso.
-¡Qué suerte tuviste!- le dijo un vecino a Jane
-Agradece que la chusma de la vecina estaba espiando- dijo la señora de enfrente, la cual era mas chusma y arpía que la otra.
-¿Usted es la dueña de la propiedad?- pregunto un bombero que se acerco a nosotros en cuanto escucho los comentarios.
-Si, esta es mi casa, pero ¿Qué paso?-
-Hubo un escape de gas y la cocina exploto, es extraño porque no encontramos la fuga pero es la explicación que tenemos-
-Hijos de puta- grito Jane y entro en la casa. Nosotros sabíamos a que se refería y entramos con ella. La cocina estaba destruida, todos los papeles quemados y los muebles arruinados. Etahn y yo estábamos detrás de ella esperando algún ataque de ira o alguna reacción similar, pero no hizo nada, solo se quedo mirando el lugar, recorriendo cada esquina buscando algo que se hubiera salvado.
-¿Fueron ellos, no es así?- pregunto Ethan acercándose a ella y abrazándola fuertemente. Hoy había sido un día terrible para los tres, comenzando con lo del estudio fotográfico, siguiendo con los tiros y ahora esto.
-Se acabo!- dije mirándola a los ojos- esta situación se salió de control, hoy mismo me voy a un hotel o pensión y termino este caso sola- estaba convencida de que esta era la mejor solución.
-Otra vez la misma historia… ya te dije, esta investigación la terminamos juntas y punto. Este incidente no me asusta-
-Esto no te asusta? Y los tiros? Cada vez es mas peligroso, sos capaz de enfrentarte a mas situaciones como las de hoy?-
-Me ofende que me digas eso, soy policía como vos y somos un equipo, no pienso discutir eso con vos- Jane se estaba enfadando por mi terquedad.
-Propongo que vayamos a mi casa por unos días, para despistarlos. Yo vivo en las afueras de la ciudad- se le notaba la preocupación en el rostro.
-No quiero involucrarte mas de lo que ya estas, gracias por tu ayuda Ethan. Jane, apenas termine el caso prometo pagar el arreglo de tu casa-
-Cállate!- gritaron los dos juntos y se miraron comenzando a reír, no pude evitar hacer lo mismo aunque aun estaba preocupada.
-Quemaron absolutamente todos los papeles- dijo Jane mas tarde cuando terminamos la discusión y aceptamos irnos de ese lugar.
-Yo tengo copia de absolutamente todo en mi casa- dijo el.
Le di un beso en la mejilla con una gran sonrisa- ¿Qué haría sin ti?- Jane lo miro –gracias Ethan, eres un genio- luego bajo la mirada y se ruborizo.
En ese momento me di cuenta de que en verdad algo mas pasaba. Ella no solía ser tímida ni hablar en susurros pero últimamente la presencia de Ethan la hacia cambiar. Le extendí la mano a ella para que se acercara y les di un fuerte abrazo a los dos. Un momento después me separe suavemente y ellos siguieron abrazados con los ojos cerrados, apretándose con fuerza y sin darse cuenta de mi alejamiento. Sonreí y los observe por unos instantes hasta que hice un ruido aclarándome la garganta y ellos reaccionaron. Se separaron rápidamente y se dieron la vuelta sin mirarme.
-¿Vamos?, ¡hay mucho que hacer!- dije sin mencionar nada sobre los sucesos acontecidos los últimos segundos atrás. Ellos por supuesto tampoco mencionaron nada.
La casa de Ethan era amplia, cómoda, pero extremadamente desordenada. Tenía los platos acumulados en la cocina, que tenían la pinta de ser de varios días. Ropa sobre las sillas y el piso. Papeles sobre el escritorio, el sofá y la mesa.
-Disculpen el desorden, la mujer que limpiaba ya no viene y no tengo tiempo de buscar a otra o de limpiar yo- hizo una sonrisa de disculpa y se fue hasta la heladera a buscar una cerveza.
-Jane, tendrías que venir a ayudar a Ethan, esta muy solo y necesita a una buena mujer- esta casi se atraganta con lo que dije y comencé a reír. No me iría de esta ciudad hasta resolver el caso de las niñas en primer lugar y el de estos dos en segundo.
El hambre aun seguía presente entre nosotros y Jane al parecer ya había olvidado el incidente de su casa, ella seguía sonriendo como siempre y con la misma calma dibujada en sus ojos. Eso me sorprendía.
-Bueno, en definitiva es un laboratorio común y corriente, pero tiene algo escondido y secreto, ¿no?- dije para comenzar.
-Si, la gente va como si nada pero en esa parte secreta la información era completamente diferente. Las fichas de los niños son sorprendentes. Todavía no se cual es la clave que los une. ¿Por qué son tan inteligentes?-
Tome la ficha que había recuperado de Dani. Los primeros datos que ya habíamos leído muchas veces estaban en letras oscuras y grandes, visibles con facilidad. Luego tenia unos datos en letra mas péquela en la que decía datos de su vida normal, padres, vivienda, escuela, etc. Todo parecía normal hasta que seguí leyendo y vi una letra muy pequeña, tuve que esforzarme demasiado para poder leerla, al parecer no eran cosas que debían de saberse.
Lo leí dos veces antes de hablar, no lo podía creer, era sumamente nuevo y no conocía a que provenía.
-Composicion de ADN… Adenina, Guanina, Citosina, Timina… Ramina al treinta porciento- ambos me miraron con el ceño fruncido, tan sorprendidos como yo.
-¿Ramina? ¿Qué es eso? Jamás lo había escuchado-
Seguí leyendo sin responder a las preguntas, yo tampoco tenía las respuestas –primera dosis suministrada vía intravenosa a los veinte días de gestación, segunda dosis a los dos meses y tercera dosis al quinto mes-
Ethan fue por su ordenador y lo prendió- en internet tenemos que encontrar algo- dijo sentándose en el sofá con la maquina en el regazo.
Tecleo varias veces sin decirnos nada, por lo que nos sentamos una a cada lado y miramos la pantalla- No encuentro nada, puse ADN, composición, formulación y no hay archivos que digan… ¿Cómo era?-
-Ramina- dijimos las dos- busca directamente ese nombre a ver que sale- dije.
Rápidamente tecleo en google pero en lugar de aparecer una ficha, apareció un recuadro con el bendito logo en tamaño grande, las palabras “familia-Vida- Sabiduría” debajo y luego una inscripción “¿problemas de infertilidad, falta de hormonas reproductoras, angustia y deseos de ser padres? Acérquese y será atendido. Su hijo llegara en cualquier momento” y por ultimo dos recuadros más abajo “usuario” y “contraseña” al final de la pantalla estaba la dirección del laboratorio al que habíamos allanado.
Nos quedamos en silencio por unos segundos y luego nos miramos. De algo estábamos completamente seguros, no era un laboratorio común.
-¿Qué hacemos?- dijo Ethan
Habíamos avanzado un paso más. Los niños secuestrados no solo eran por demás de inteligentes y tenían una mancha, ahora también sabíamos que su composición genética era diferente a la de cualquier otra persona, tenía un componente más del cual no sabíamos nada ni habíamos logrado encontrar nada.
-Creo que tendrías que hablar con la madre de la niña, los datos coinciden, quizás no te dio toda la información y ella te puede aclarar algo mas- Jane tenia razón, me habían ocultado información y muy importante, porque de lo contrario no se explicaban las coincidencias.
-Llámala urgente pero con tono serio, como enojada para que diga la verdad- Ethan me alcanzo el teléfono rápidamente.
-Primero ya es de madrugada y no quiero asustarlos, llamo mañana, ¿les parece? Segundo, no se preocupen no hace falta que finja, estoy enojada porque me ocultan cosas- ambos me miraron con mala cara por lo que tome el teléfono y disque. Sonó varias veces hasta que se activo el contestador automático.
-Vamos a dormir… fue un día muy largo- dijo Ethan, siempre pensando en nuestro bienestar. Me estaba encariñando demasiado con el.
-Yo me voy a un hotel, no quiero incomodarte Ethan- dijo Jane volviendo a los mismo de la tarde. –mañana temprano tengo que llamar al albañil para ver el presupuesto del arreglo- concluyo pensativa.
-Me voy con tigo. Y el arreglo lo pago yo, es lo mínimo que puedo hacer- dije sintiéndome pésimo otra vez.
Llegamos a la puerta pero Ethan fue mas rápido, se coloco en frente tapando todo –Ni se les ocurra, tengo una habitación de sobra. Nadie se va de acá- No pudimos insistir demasiado por lo que nos quedamos a pasar la noche ahí.

Espero sus opiniones sinceras y nada de halagar por simple amistad... vale?



Spoiler:


avatar
Robbin Masen
~Admin

Mensajes : 74
Fecha de inscripción : 03/10/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: Consecuencias - Capitulo 1 a 6-

Mensaje por Adam Alexander Clarks el Dom Nov 21, 2010 6:02 pm

una pasad Robb, en serio que tienes mucho talento Smile






Gifts:








Otros:



love:
avatar
Adam Alexander Clarks
~Admin

Mensajes : 128
Fecha de inscripción : 28/10/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: Consecuencias - Capitulo 1 a 6-

Mensaje por Robbin Masen el Dom Nov 21, 2010 6:06 pm

Gracias Adam... Esta historia me encanta, va con lo que amo que es el suspenso y estoy tratando de terminarla jeje



Spoiler:


avatar
Robbin Masen
~Admin

Mensajes : 74
Fecha de inscripción : 03/10/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: Consecuencias - Capitulo 1 a 6-

Mensaje por Charlotte Evans el Dom Nov 21, 2010 9:32 pm

Volví a leerlo de vuelta porque me encanta esta historia... aparte todavía me acuerdo como me habías dejado con la intriga al final del cinco (igual que las novelas en los viernes como había dicho Joce xD)
avatar
Charlotte Evans

Mensajes : 13
Fecha de inscripción : 17/11/2010
Edad : 27

Volver arriba Ir abajo

Re: Consecuencias - Capitulo 1 a 6-

Mensaje por Nair Cellman el Lun Nov 22, 2010 1:39 pm

niña... odio que me dejes con la intriga!
avatar
Nair Cellman
•It`s my life!!!•

Mensajes : 8
Fecha de inscripción : 10/10/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: Consecuencias - Capitulo 1 a 6-

Mensaje por Adam Alexander Clarks el Lun Nov 22, 2010 1:43 pm

jajaja ya somos dos xD






Gifts:








Otros:



love:
avatar
Adam Alexander Clarks
~Admin

Mensajes : 128
Fecha de inscripción : 28/10/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: Consecuencias - Capitulo 1 a 6-

Mensaje por Robbin Masen el Lun Nov 22, 2010 5:23 pm

Ya terminare de escribir, es que no tengo tiempo... No me presionen ajaja



Spoiler:


avatar
Robbin Masen
~Admin

Mensajes : 74
Fecha de inscripción : 03/10/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: Consecuencias - Capitulo 1 a 6-

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.